¿Qué pasaría si Elvis no hubiera muerto?

Pues que evidentemente sería un viejo que vive de forma anónima en una residencia de ancianos perdida en un rincón de América luchando contra su maltrecha cadera fracturada. Este es el planteamiento inicial de esta curiosa producción de serie B que firmó Don Coscarelli en 2002 (revisando la filmografía de este señor me lo encuentro al mando de joyas como El señor de las bestias o una saga llamada Phantasma que tiene nada menos que cuatro partes).

Pues sí, Elvis está vivo, muy desmejorado pero continua en pie y deberá enfrentarse a un oscuro horror venido del Antiguo Egipto.Pero no está solo, pues cuenta con la impagable ayuda de otro de los residentes: ni más ni menos que… el presidente Kennedy!

Los mejores momentos de esta película los encontramos cuando se intenta poner “seria” (metería unas 15 comillas a cada lado de la palabra, pero es bastante antiestético), o los numerosos flashbacks en los que se explican como ha llegado Elvis a esta situación. Al fin y al cabo, estamos ante una película de superhéroes, muy sui generis sí, pero con todos los ingredientes que cabría esperarse en un producto de este género. También tienen su encanto las referencias a la mitología voodoo del Delta del Mississippi y la banda sonora que firma Brian Tyler.

Para darle vida al Rey del rock (edito: para mí el Rey del rock ha sido, es y siempre será Chuck Berry), el director contó con uno de los mitos del cine de serie B, Bruce Campbell. Tal vez lo recuerden en su papel como protagonista de la saga Evil Dead de Sam Raimi (al que mi compañero de piso y yo bautizamos como Ash “el Listo”).

¿Recomendaría esta película? Creo que ya lo he hecho…. Dios se apiade de mi alma…

Llegados a este punto vale la pena que pisemos un momento el freno (que no se note que me estoy sacando el carnet) y nos detengamos un momento a pensar sobre por qué se debería versionar una canción;  o lo que sería lo mismo, qué es lo que diferencia una buena versión de una mala. A mi entender, dos son los elementos que deben definir un buen cover:

1. Una versión ante todo es un homenaje, que parte de la admiración al original: debe nacer de la gratitud. En una buena versión, el oyente tiene que reconocer el original.

2. Al mismo tiempo que se respeta el original, tiene que ser diferente. Reinterpretar un tema anterior de la misma manera que ya se tocó no tiene ningún valor (haciendo un parangón con el mundo del cine, yo no le veo ningún sentido, por ejemplo, a la revisión de Psicosis de Gus Van Sant, copiada plano a plano de la de Hitchcock). Para escuchar lo mismo tocado por otro ya tengo el primero. Al fin y al cabo se trata de coger un tema ya escrito y dotarlo de una perspectiva diferente:  que puede ser dándole una instrumentación diferente, abordándolo desde otro estilo (por ejemplo partiendo de un tema de rock, revisarlo desde la óptica de la bossa nova), introduciendo nuevos ritmos y matices….

 

Esta introducción me viene al pelo para el tercer capítulo de esta sección: All along the watchtower. Detengámonos nuevamente y observemos un poco en qué circunstancias  Bob Dylan  escribió y grabó este tema en 1967. La fecha es importante: un año antes Dylan había sufrido un accidente de moto cerca de su casa, suceso que supuso un antes y un después en la carrera del cantautor. El incidente le hizo replantearse su vida y decidió dar un giro, alejándolo de los excesos a la vez que lo acercaba a una vida más sosegada y familiar. No en balde, su siguiente gira no la iniciaría hasta ocho años después.  Este cambio en su vida también se notaría en su producción artística, por ejemplo en las letras de Dylan empiezan a aparecer referencias que él recoge de la tradición juedocristiana: el texto de All Along the watchtower se inspira en un pasaje del Libro de Isaías (si a alguno le entra la curiosidad, el pasaje en cuestión es el capítulo 21, versículos 5-9).

 

Respecto al tema que nos ocupa, he escogido el corte del recopilatorio Bob Dylan. Essential CD1 que es el que tenía a mano. Destaca la instrumentación simple: guitarra, bajo, armónica y percusión. como curiosidad, siguiendo a Wikipedia, cabe destacar que es la canción que más veces ha interpretado Bob Dylan en directo. (no he encontrado ningún video en youtube de la canción en solitario, así que lo he subdio al box.net; para escucharlo, basta con pinchar sobre el siguiente link).

http://www.box.net/embed/sohgr9jhlqptso1.swf

 

 

La segunda versión es la de Jimi Hendrix (la que yo escuché primero). Es uno de los pocos casos en los que un cover llega a ser incluso más conocido que su original. Parece ser que el mismo Dylan quedó encantado con lo que hizo Hendrix con su canción. El tema se publicó en el disco de 1968 Electric Ladyland de The Jimi Hendrix Experience.

 

Cara a cara: Mr. Sandman

Posted: octubre 24, 2010 in Cara a cara

Segunda entrega de Cara a cara. Esta vez he elegido un tema archiconocido: Mr. Sandman. Escrita por Pat Ballard y publicada en 1954 por el grupo The Chordettes, ha sido versionada por artistas tan dispares como Chuck Berry, Marvin Gaye, Roberto Carlos (el del gato triste, no el calvo de los zambombazos) o…. Mocedades….

El primer video es, precisamente, el de su versión original, que lanzaron en 1954  el grupo vocal The Chordettes, el cual las llevó a la fama. Lo formaban cuatro señoritas cantando al más puro estilo de Los Solfamidas. Fueron uno de las bandas más destacadas del estilo llamado Barbershop (para más información pincha sobre estas palabras).

El segundo video corresponde a una versión algo menos conocida, la que realizó el grupo de Heavy Metal alemán Blind Guardian y que incluyeron en su disco recopilatorio de 1996 Forgotten Tales. El video con la aparición del payaso It de Stephen King es, cuanto menos, inquietante.

Coda

… pero mi version favorita de todos los tiempos es y será la que realizaron estos tres muchachos… Disfrútenla

Cara a cara: Autumn Leaves

Posted: octubre 20, 2010 in Cara a cara

Cara a cara es un nuevo rincón de la Cueva que voy a dedicar a presentar diferentes versiones de un mismo tema. El primero es uno de los standards de jazz más conocidos: Autumn Leaves. La primera versión que se conoce data de 1945, obra de Joseph Kozman, con letra del poeta francés Jaqcues Prévert bajo el título de Les Feuilles mortes. A lo largo del tiempo Autumn Leaves ha sido reinterpretada por ilustres músicos como Edith Piaf, Nat King Cole, Stan Getz, Bill Evans o más recientemente Eric Clapton (si quieries más  información sobre la canción aquí os dejo el enlace a Wikipedia)

Yo he elegido dos versiones en clave de jazz. La primera es seguramente la más conocida, además de ser una de los primeros temas de jazz que escuché en mi vida.  Se trata de la que realizaron Miles Davis y Cannonball Adderley para el disco del segundo, Something Else, de 1958. Les acompañan Sam Jones en el contrabajo, Hank Jones al piano y nada menos que Art Blakey en la batería. Me encanta el sofisticado sonido de la trompeta de Miles Davis en la introducción y el espectacular solo de Cannonball Adderley para esta elegante relectura del clásico.

Al otro lado del ring tenemos a otros dos monstruos del saxo alto y la trompeta: Chet Baker y Paul Desmond. Del primero, ya recomendé en otro lado de la Cueva un documental soberbio (Let’s Get Lost) que gira en torno a su figura. Paul Desmond es, a mi parecer, uno de los saxofonistas de jazz más infravalorados de la Historia. De lo primero que te das cuenta cuando escuchas alguna de sus grabaciones es de que el sonido de su saxo difiere del de la mayoría de saxofonistas de jazz: suena mucho más clásico y “dulce” por decirlo de alguna forma, lo que le hace un intérprete ideal de baladas. Pero su talento da para mucho más que para esto. Además dejó para la posteridad el mítico Take Five junto al cuarteto de Dave Brubeck (yo creo que Desmond tenía mucho más talento que Brubeck aunque el cuarteto llevara el nombre del pianista). en 1977 Baker y Desmond se unieron para grabar el disco Together, en el que se incluye una versión de Autumn Leaves. A diferencia de la de Miles y Cannonball esta tiene un toque más swing (atentos al batería, porque es espectacular). Los acompañan Hubert Laws (flauta), Bob James (teclado), Ron Carter (contrabajo) y Steve Gadd (batería).

Por hoy ya está bien, mañana más

Tras varios e infructuosos intentos, debidos sobre todo a mi impericia con todo lo relacionado con el mundo de la informática, he conseguido añadir una banda sonora para la cueva. Si bajais un poquillo por la barra lateral del blog, justo debajo de Categorías he añadido un widget bastante cutrillo pero que parece funcionar. De momento, para hacer la prueba he subido la canción Maggot brain de Funkadelic. La idea originaria es subir tres o cuatro canciones al mes e ir cambiando. Como es de rigor, se aceptan sugerencias, comentarios ofensivos  y mensajes de amor espontáneos…

Xiquets i xiquetes del món!

Obric post per anunciar-vos un event de magnitut mundial. Els Arthur Caravan, un grup de senyorets alcoians, enceten espectacle nou. Coincidint amb el 9 d’Octubre (que com tots sabeu, és la data en que es celebra Sant Lluís Beltrán) aquestos cavallers han montat un concert on revisaràn la producció musical valenciana de ayer y hoy, des d’Ovidi a Orxata Sound System, passant, entre altres, per Pep Laguarda, Al Tall o Hugo Mas, tots ells davall l’estil tan particular del grup que els dugué a plenar el Madison Square Garden allà pel 198… (miento como un bellaco…)

En fin, si voleu gaudir d’una agradable vetllada el dissabte, no podeu faltar al Teatre Principal d’Alcoi a les 10 p.m. hora zulú a un preu més que raonable.

Notícia del mondosonoro

(imagen cedida por cortesía de mr. Goggle images)

esta vez voy a desviarme un poco de lo que ha sido esta sección del blog.  Hasta ahora, me había dedicado a endiosar películas que había visto o criticar descorazonadamente algunas que me habían gustado menos. Como el éxito ha sido más bien discreto pero mi ego me reclama insistentemente llenar este espacio, he decidido saltar de categoría y centrarme en un género en particular. El cine negro, ya sabeis: detectives que son témpanos de hielo, pero con corazón; que fuman, beben whisky y llevan sombrero y gabardina; femmes fattale (se agradecen correcciones) embutidas en sugerentes vestidos, atmósferas sombrías, piano-bars, matones del tres al cuarto, crímenes pasionales…. en fin, todos sabemos de lo que hablo. Un género que tuvo sus días de gloria en los años cuarenta y que para mí, es la aportación más destacable que ha dado Hollywood a esto del cine. Muchos directores posteriores se han dejado seducir por este ambiente y nos han regalado algunas perlas. Os dejo aquellas que más me han gustado y os propongo que amplieis esta lista para goce y disfrute personal. Vamos allá:

Casablanca: La primera de la lista porque ya forma parte del imaginario colectivo (quien no recuerde su mítico final merece pasar el resto de sus días a pan y agua). Lo tiene todo: HUMPRHEY BOGART, un contexto de lo más sugerente, una historia de amor modélica… Extrañamente algunas personas la tildan de romanticona…. dudo que la hayan visto.

El sueño eterno: Howard Hawks, que sabía de qué iba la cosa, adaptó una de las obras maestras de Raymond Chandler. Bogart, el icono del cine de los detectives se mete en la piel del investigador Philip Marlowe. Con un reparto de lujo y un guión a la altura de los mejores, se trata de una de las cimas del género. Lo mejor, los diálogos.

Tener y no tener: Nuevamente Hawks (perdón por la licencia, esta película es anterior a El sueño eterno, pero siento devoción por Marlowe) dirige la adaptación de otro de los grandes de la literatura americana, en este caso Hemingway. Supongo que ayudó bastante contar con Faulkner como guionista, con el que repetiría en la película anteriormente citada, al igual que con Lauren Bacall para formar duo protagonista con Bogart. Personalmente me recordó mucho a Casablanca cuando la vi hace unos años.

El halcón maltés: Siempre Bogart en el papel que mejor sabía interpretar, el detective solitario, hombre de pocas pero punzantes palabras. Esta vez lo dirigió John Huston en una historia llena de intrigas, robos y suspense hasta el final. Muy recomendable.

Perdición: La acabo de ver y ha sido la que me ha motivado a abrir este post. Tengo que confesarlo: he visto poquísimas películas de Billy Wilder, con lo que el lector se podrá hacer una idea de la validez de mis opiniones respecto al cine. Lo que me motivó buscar esta película fue la escena de Asesinato en Manhattan de Woody Allen y su comentario acerca de ella. Añade a las películas del género un dramatismo exacerbado, muy al estilo de El Crepúsculo de los Dioses llevado con una maestría que agranda la tragedia. Todos los elementos que hicieron grande a este estilo… y esta vez sin detective privado como protagonista.

La dama de Shanghai: Lo reconozco, no es una de mis favoritas de Welles (de las que he visto, se entiende), ni siquiera creo que sea de las mejores películas de cine negro. Pero creo que solo por la escena final ya merece estar en esta lista. Por esto y por las interpretaciones de Welles y Rita Hayworth.

Sed de mal: En esta película Welles se acerca más al estilo noir que en La dama de Shanghai. Se trata de una historia compleja, en la que va más allá de la mera narración de suspense. Con algunos momentos muy brillantes, sorprende ver al señor Charlton Heston (sí, el mismo que se pasea por su jardín con su rifle) en el papel de detective protagonista.

Chinatown: Viajamos a los años setenta y nos encontramos con un señor polaco llamado Polansky que decide devolver las películas de detectives al Olimpo del que nunca debieron haber caído. Y para hacerlo decide revivir la estética de las películas de antaño. Y si ya no puedes contar con Bogart (que debía tener unos setenta años y que llevaba como unos veinte muerto) pues búscate a alguien que dé el pego: Jack Nicholson. Tengo que admitir que al señor le sienta bastante bien el sombrero de gangster y la gabardina. Historia llena de intriga que nos teletransporta, o más bien, le da color, a las películas en blanco y negro que todo buen cinéfilo debe llevar tatuadas en la retina.

El Padrino: Algunos me direis que no se puede meter esta saga dentro de un post dedicado al cine de detectives. No estoy de acuerdo. Creo que El Padrino (sobre todo la primera parte) bebe directamente del canon que se instauró en los años cuarenta. Los ambientes (recordad la escena inicial), los diálogos, incluso el vestuario son una reseña clara al género en cuestión.

L.A. Confidential: Años noventa y Hollywood decide mirar atrás para recuperar a los gángsters, los polis duros y las historias de detectives. Todo ello ambientado en la ciudad que fuera escenario de Marlowe. Curtis Hanson hilvana diferentes historias en una trama de intriga que atrapa. Kim Bassinger raya a la altura de las mejores femmes fattales, Russell Crowe borda su papel de poli rudo, Kevin Spacey es… Kevin Spacey… Todo ello aderezado con constantes guiños a los años dorados de Hollywood. Muy buena.

Los Coen: Punto y aparte para los reinventores del género en los últimos tiempos. Han sabido captar la esencia de lo mejor del cine americano de los 40 y dotarlo de su sello personal inconfundible. Para muestra, un botón… o varios: Sangre Fácil, Fargo (vale, estas dos no son estrictamente lo que decíamos antes), El hombre que nunca estuvo allí (siento debilidad por esta película desde que la viera hace unos cuantos años, probablemente uno de sus mejores guiones, lo que no es poco), Muerte entre las flores (y qué decir de esta joya, que no haya dicho antes, visitar capítulos anteriores de esta sección)…

Supongo que me dejo muchas otras y para eso estais vosotros, mis pequeñuelos…